No todo mezcal se ofrece.
No está en la carta.
No se pide.
No se anuncia.
A veces, simplemente aparece.
Este no es un mezcal para aprender.
Ni para comparar.
Ni para brindar.
Es un mezcal para quienes ya saben
cuándo una experiencia merece cerrarse distinto.
Suele llegar después de una buena mesa.
Cuando la conversación baja el ritmo.
Cuando el momento ya se decidió solo.
Se sirve en silencio.
Se deja.
Y se retira.
Lo demás ocurre después.
Nace del tiempo.
De procesos que no se aceleran.
De decisiones que no se explican.
No busca agradar a todos.
Nunca lo ha hecho.
Una botella sobria.
Sin instrucciones.
Sin promesas.
No necesita decir más
de lo que ya sostiene.
No siempre está disponible.
Generalmente se consigue
solo cuando alguien pregunta.
Disponible bajo pedido.
Y no pasa nada.
Motonal Mezcal es una curaduría independiente del producto.
Este sitio no es un punto de venta público.
Contacto disponible únicamente bajo solicitud.